sábado, 31 de octubre de 2009
WEB 2.0

¿Sabes cuál es la diferencia entre la Web 1.0 y la 2.0?
La WEB se identifica con las siglas www (World Wide Web)creado por el Centro Europeo de Investigación Nuclear como un sistema de intercambio de información y que Internet ha estandarizado. Supone un medio cómodo y elegante, basado en multimedia e hipertexto, para publicar información en la red. Inicial y básicamente se compone del protocolo http y del lenguaje html.
La Web 1.0 consistía en la producción de páginas estáticas programadas en formato HTML, las cuales casi no se actualizaban. A diferencia de éstas, en la Web 2.0 sus creadores creen que su uso está orientado a la interacción y redes sociales, que pueden servir contenido que explota los efectos de las redes, creando o no webs interactivas y visuales. Es decir, los sitios Web 2.0 actúan más como puntos de encuentro, o webs dependientes de usuarios, que como webs tradicionales.
El término fue utilizado para referirse a una segunda generación en la historia del desarrollo de tecnología Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis o las folcsonomías, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil y eficaz de información entre los usuarios de una comunidad o red social
jueves, 29 de octubre de 2009
Editorial de la Revista Enlaces de Chile.
En el mundo de la teoría económica, se menciona la innovación tecnológica como un componente fundamental en las posibilidades de crecimiento económico de una nación. Sin embargo, esta innovación tecnológica tiene más que ver con la forma en que es posible crear y usar nuevo conocimiento, que con la sola introducción de equipamiento tecnológico.
Del párrafo anterior se desprenden todas las características ampliamente divulgadas de la sociedad del conocimiento en que algunos países viven y hacia el cual otros transitan. La posibilidad de crear este conocimiento depende, por una parte de la tecnologías, pero en una parte sustantiva depende de la preparación de las personas para tomar estas tecnologías y crear nuevas maneras de resolver problemas, enfrentar procesos o crear nuevos bienes o servicios.
En este escenario, los países dependen fuertemente de las capacidades de sus ciudadanos y, por lo tanto de las posibilidades y condiciones que se les den para aprender a resolver situaciones y generar conocimiento. Se trata de altas exigencias en un mundo cada vez más complejo.
En este espacio de reflexión nos ocupa precisamente cómo avanzamos hacia la preparación de las nuevas generaciones a la luz de estos tremendos desafíos. Juan Carlos Tedesco problematiza respecto a las dimensiones social y política de las TIC y plantea la posibilidad de innovar desde las políticas públicas, en pos de aprender de las mejores formas de enfrentar los desafíos de la sociedad del conocimiento; la académica Karen Dill problematiza respecto a los impactos de los medios en nuestra manera de aprender y por tanto en la importancia de crear espacios de reflexión crítica para permitir la elaboración de sentidos; y un centro de investigación chileno nos cuenta de sus esfuerzos concretos por crear nuevas formas de abordar la enseñanza de las ciencias: innovación que se transforma en conocimiento.
Del párrafo anterior se desprenden todas las características ampliamente divulgadas de la sociedad del conocimiento en que algunos países viven y hacia el cual otros transitan. La posibilidad de crear este conocimiento depende, por una parte de la tecnologías, pero en una parte sustantiva depende de la preparación de las personas para tomar estas tecnologías y crear nuevas maneras de resolver problemas, enfrentar procesos o crear nuevos bienes o servicios.
En este escenario, los países dependen fuertemente de las capacidades de sus ciudadanos y, por lo tanto de las posibilidades y condiciones que se les den para aprender a resolver situaciones y generar conocimiento. Se trata de altas exigencias en un mundo cada vez más complejo.
En este espacio de reflexión nos ocupa precisamente cómo avanzamos hacia la preparación de las nuevas generaciones a la luz de estos tremendos desafíos. Juan Carlos Tedesco problematiza respecto a las dimensiones social y política de las TIC y plantea la posibilidad de innovar desde las políticas públicas, en pos de aprender de las mejores formas de enfrentar los desafíos de la sociedad del conocimiento; la académica Karen Dill problematiza respecto a los impactos de los medios en nuestra manera de aprender y por tanto en la importancia de crear espacios de reflexión crítica para permitir la elaboración de sentidos; y un centro de investigación chileno nos cuenta de sus esfuerzos concretos por crear nuevas formas de abordar la enseñanza de las ciencias: innovación que se transforma en conocimiento.
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